Y es curioso que, por una gracia del destino, una broma de la casualidad... Yo te encontrase aquel día, en aquel lugar, y decidieses acercarte a hablarme.
Dicen que algún día lo olvidaré todo... yo sinceramente, no les hago mucho caso.
;
Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.
viernes, 23 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de diciembre de 2011
martes, 6 de diciembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
De nuevo Noviembre.
viernes, 14 de octubre de 2011
Me escupiste tus palabras, una a una.
De repente sentí que los zapatos me venían grandes. Algo se burló de mi garganta y me puse a temblar. Apesadumbrada, me di cuenta de que los relojes no suenan a nada que se parezca siquiera a un tictac, sino al ruido que hace un martillo, arriba y abajo, golpeando una y otra vez contra el suelo. El sonido de una sepultura. Deseé que fuese la mía, porque me quise morir en ese momento.
Nunca me había dolido tanto que los demás decidieran prescindir de mi,
porque siempre me quedabas tú, tu mirada,
y el tiempo que pasábamos juntos.
sábado, 8 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Aparecen en tu vida de repente, sin dar explicaciones.
¡Que le den a la Energía! El amor si que ni se crea ni se destruye, que solo se transforma...
Puede que en una bonita amistad, con retales de cariño por aquí y por allá...
O en odio, frío e indiferente.
El amor se puede transformar en vergüenza, en mirarte a los pies cuando sabes que esa persona te observa... Pero lo peor de todo, sin duda alguna, es cuando no se transforma, cuando se queda ahí. Es entonces cuando, ni lo odias, ni sois amigos, y estáis lejos de sentiros indiferentes... En vez de mirarte a los pies, le sujetas la mirada, esbozas una sonrisa o haces un gesto con la barbilla como un simple "Hola.", para luego añadir en tu mente: "Te echo de menos, ven aquí, abrázame... Por favor".
Como la energía, el amor también lo mueve todo, te mueve a reír, a usar más la imaginación, te mueve a querer saltar, gritar... Te mueve a llorar.
Es curioso cómo algunas parejas se reúnen una y otra vez, y de nuevo empiezan a crearse recuerdos para ambos; un beso en un parque, jugando en una fuente, SU sonrisa... Y cuando todo acaba, por una causa o por otra, y recuerdan cada uno de esos momentos, no se arrepienten lo mas mínimo, sólo sonríen, o lloran, con la certeza de que volverá a ocurrir, tal vez con una persona diferente, tal vez con la misma...
Pero esos recuerdos no se los quita nadie.
Puede que en una bonita amistad, con retales de cariño por aquí y por allá...
O en odio, frío e indiferente.
El amor se puede transformar en vergüenza, en mirarte a los pies cuando sabes que esa persona te observa... Pero lo peor de todo, sin duda alguna, es cuando no se transforma, cuando se queda ahí. Es entonces cuando, ni lo odias, ni sois amigos, y estáis lejos de sentiros indiferentes... En vez de mirarte a los pies, le sujetas la mirada, esbozas una sonrisa o haces un gesto con la barbilla como un simple "Hola.", para luego añadir en tu mente: "Te echo de menos, ven aquí, abrázame... Por favor".
Como la energía, el amor también lo mueve todo, te mueve a reír, a usar más la imaginación, te mueve a querer saltar, gritar... Te mueve a llorar.
Es curioso cómo algunas parejas se reúnen una y otra vez, y de nuevo empiezan a crearse recuerdos para ambos; un beso en un parque, jugando en una fuente, SU sonrisa... Y cuando todo acaba, por una causa o por otra, y recuerdan cada uno de esos momentos, no se arrepienten lo mas mínimo, sólo sonríen, o lloran, con la certeza de que volverá a ocurrir, tal vez con una persona diferente, tal vez con la misma...
Pero esos recuerdos no se los quita nadie.
martes, 4 de octubre de 2011
lunes, 3 de octubre de 2011
;
Dicen que es normal tropezar una vez con una piedra, todo el mundo se equivoca, e incluso tropezarse dos veces con la misma piedra es perdonable, podías ir distraído, podías tener otras preocupaciones, pudiste haberla olvidado... Hacerlo tres veces ya es un poco de idiota, incluso debería evitarse.
Yo voy por la cuarta. Creo que lo hago aposta.
Yo voy por la cuarta. Creo que lo hago aposta.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)







