Mírame a los ojos y dime que no lo ves, ahí,ese brillo cada vez que me miras,
mírame a los labios y dime que no lo ves, ahí,
esas ganas locas de besarte,
mírame al corazón y dime que no lo ves, ahí,
ese trozo de ti que llevo dentro.
Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario