;

Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.
Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

De nuevo Noviembre.

   Mírame a los ojos y dime que no lo ves, ahí,
ese brillo cada vez que me miras,
   mírame a los labios y dime que no lo ves, ahí,
esas ganas locas de besarte,
   mírame al corazón y dime que no lo ves, ahí,
ese trozo de ti que llevo dentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario