;

Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.
Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Y aquel fue un beso con sabor a Nomedejesnunca...


Sentir celos al pensar que un día, alguien que no le ha visto todavía,
Verá sus ojos por primera vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario