;

Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.
Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Y unos besos que se van... Unas manos que se cruzan... Un no saber cómo reaccionar;
O será mejor esperar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario