Pero parece que no, a pesar de que la memoria sea una maquina defectuosa.

Hay experiencias inolvidables, por lo que fueron
Y quienes las compartieron.
¿Vamos a por la siguiente aventura?
Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.