;

Qué raro cuando no estamos distraídos, cuando no tenemos tanta prisa, cuando sabemos detenernos. Y sonreír. Y comprender. Y cerrar los ojos. Y notar incluso los segundos que corren por nosotros.
Y saber vivirlos todos a fondo. Y saborearlos con una sonrisa, con preocupación, con esperanza, con deseo, con claridad, con cualquier duda. Pero saborearlos. Saborearlos a conciencia.

martes, 24 de enero de 2012

Creía que me habia olvidado de algunas cosas,

De sentir, a veces.
Pero parece que no, a pesar de que la memoria sea una maquina defectuosa.

Hay experiencias inolvidables, por lo que fueron

Y quienes las compartieron.
¿Vamos a por la siguiente aventura?

jueves, 5 de enero de 2012